12 de noviembre de 2011

La explosión demográfica


Introducción

El objetivo de este trabajo es comprender mejor la dinámica del crecimiento demográfico y sus secuelas sociales y ambientales. Haciendo referencia al tercer principio básico de la sostenibilidad de los ecosistemas decimos que el tamaño de las poblaciones de consumidores es tal que no hay un exceso en la explotación de recursos naturales, sin embargo, la población humana viene pasando por lo que algunos interpretan como explosión demográfica.

Este aumento en el ritmo de crecimiento provoca, paralelamente, un gasto en el consumo tanto de energía como de materiales. De este modo, podemos considerar que la pérdida de los ecosistemas naturales y las tensiones adicionales causadas por la contaminación en todo el mundo son consecuencia directa de la propia explosión demográfica mundial.

Los esfuerzos por reducir el crecimiento demográfico contradicen con ciertos valores éticos cuyos principales argumentos son los que siguen:

  • Crecimiento demográfico como beneficio. 
  • La inmoralidad de cualquier interferencia artificial en los procesos de  reproducción.
  • La problemática real vista desde el consumo insostenible y no en el aumento poblacional, por lo que se deberían adoptar medidas de conservación para reducir dicha tendencia consumista.
  • El crecimiento de la población se verá nivelado por sí solo dentro de los límites de la capacidad de sostenimiento.
  • Los programas de control demográfico solo benefician a la ingeniería social ya que se basan en el control de natalidad de minorías o personas cuyos ingresos no alcanzan los mínimos para tener una calidad de vida aceptable.

La explosión demográfica y su causa

La explosión demográfica mundial es un suceso relativamente reciente y único teniendo en cuenta el crecimiento solo desde los últimos 200 años.

La explosión

Hasta el comienzo del siglo XIX, la población aumentó de forma paulatina, con retrocesos periódicos. Los datos indican que hasta 1830 la humanidad no llegó a los 1.000 millones. La problemática comienza cuando tan solo un siglo después el número se había duplicado y, de una forma exponencial, la cifra alcanzó los 6.000 millones de habitantes en el año 2000. Algunos estudios constatan que la población mundial llegará a los 7.000 millones para finales de 2011. (Fig. 1.1)


Fig. 1.1 Crecimiento de la población mundial. Fuente: Departamento de Filosofía de la Universidad de Granada http://www.ugr.es/


Razones de la explosión

La principal razón de la lentitud en el crecimiento demográfico antes del siglo XIX se debía a la hambruna y a las enfermedades que atacaban especialmente a niños y recién nacidos y, aunque las mujeres concebían una media de 7 hijos, tan solo uno o dos llegaban a la edad adulta.

Antes del siglo XVIII, la población se mantenía en un balance dinámico con los factores naturales y el ambiente. Los altos índices de natalidad compensaban la mortalidad, por esta causa, el crecimiento demográfico fue muy lento.

En el siglo XIX se descubrió que la mayor parte de las enfermedades tenían una causa infecciosa y que eran transmitidos por el agua y alimentos a través de insectos y alimañas (Louis Pasteur, 1822-1895). Este gran descubrimiento aportó mejoras en la sanidad, la higiene personal y la nutrición y, a su vez, menor índice de mortalidad entre neonatos e infantes.

De ese modo, el descubrimiento de la penicilina dio la cura para enfermedades que hasta entonces solían ser mortales. Desde el punto de vista biológico, la población humana creció exponencialmente por la liberación de enemigos naturales.

En las últimas décadas del siglo XX la tasa de fertilidad (número promedio de hijos de cada mujer) ha disminuido por lo que el crecimiento poblacional se ha ralentizado. Se espera alcanzar los 12.000 millones de habitantes hacia finales del siglo XXI sin cuestionarse como una amenaza el hecho de que la biosfera tenga capacidad para mantener esa cantidad poblacional.

Mundos diferentes

Debido a la disparidad económica entre las naciones, se puede decir que los habitantes de los países ricos y los pobres viven en mundos diferentes.

Países ricos y pobres

El Banco Mundial divide a los países del mundo en tres categorías:
-      Países industrializados, muy desarrollados y con ingresos elevados.
§  Estados Unidos, Canadá, Japón, Australia, Nueva Zelanda, los países de Europa occidental y Escandinavia
-      Países de desarrollo moderado e ingresos medios.
§  Países de América Latina, el norte y el occidente de África, el este de Asia y Europa y los países de la antigua Unión Soviética.
-      Países de ingresos bajos.
§  Naciones del este y centro de África, India y países del centro de Asia.

Se consideran países desarrollados aquellos que tienen ingresos superiores, por el contrario, los que poseen ingresos medios y bajos se denominan países en desarrollo. Los países más desarrollados engloban tan solo el 21% de la población mundial pero poseen el 80% de la riqueza. Sin embargo esto se invierte en los países en desarrollo poseyendo el 79% de la población pero cuentan con el 20% de la riqueza. Aunque esto demuestra una distribución desequilibrada de la riqueza a nivel mundial, tenemos que apuntar que dentro de los países desarrollados existe un alto porcentaje de habitantes que viven por debajo del umbral de la pobreza.

La riqueza relativa de los pueblos del mundo depende del acceso que éstos tienen a alimentos, bebidas y transportes. La disparidad actual entre los países de ingresos altos y bajos es un legado del colonialismo de los siglos XVIII y XIX. Los pueblos nativos perdieron la propiedad de las tierras, pasando a trabajar para los colonizadores con unos ingresos mínimos, trabajando la tierra expropiada. Aquellos indígenas que se negaron a ser esclavizados murieron o fueron condenados a vivir en reservas. Además se impidió que estos pueblos se desarrollasen industrialmente y, por tanto, no se pudieron beneficiar de la evolución que dependía entonces de la Revolución Industrial.

La mayor parte de estos países alcanzaron su independencia económica en torno a la II Guerra Mundial, pero sin base industrial y con poca experiencia gubernamental, esos países siguen considerándose pobres aunque con un crecimiento demográfico alto. (Fig. 1.2)


Fig. 1.2 Mapa de datos estadísticos referente a la renta per cápita mundial en 2011. Fuente: Interactive World Map of Economic Data http://www.prb.org

Crecimiento demográfico en los países ricos y pobres

Sin un índice elevado de mortalidad, el factor determinante principal es la tasa total de fertilidad que se define como el número promedio de hijos que tiene cada mujer. La tasa total de fertilidad de 2.0 estabilizará la población, pues dos hijos por mujer reemplazarían a los padres tras la muerte de éstos. Tasas superiores a 2.0 harán crecer la población ya que cada generación se sustituye por una mayor. Si obviamos la inmigración, una tasa de fertilidad menor a 2.0 disminuirá la población y cada generación posterior se verá mermada. (Fig 1.3)


Fig. 1.3 Mapa de datos referente al número mundial de habitantes en millones en 2011. Fuente: Interactive World Map of Demographic Data http://www.prb.org


Como la mortalidad infantil no es cero, la fertilidad de reemplazo (tasa de fertilidad que sólo reemplaza la población de los progenitores) es un poco más elevada (2.03 en los países desarrollados y 2.16 en los países en desarrollo).

Las tasas totales de fertilidad en los países desarrollados han disminuido en las últimas décadas hasta el punto de que casi todas están por debajo de ese 2.0, sin embargo, en los países en desarrollo, aunque también la tasa ha disminuido, todavía se encuentran entre el 3.0 y el 6.0, por lo que, en 40 años la población, en estos lugares, se vería duplicada.

La conclusión es que, mientras en las poblaciones de los países pobres seguirán creciendo, las de los países más desarrollados se verán estabilizadas o, incluso, disminuirán.

Diferentes poblaciones presentan problemas distintos

Las necesidades de recursos crecen, incluyendo agua y alimentos, tanto en cuanto la cantidad de habitantes aumenta y así la producción de residuos. Podemos asegurar que los principales problemas de contaminación en el mundo son casi en exclusiva consecuencia del consumo elevado.
Citando algunos de estos efectos negativos nos encontramos con: el deterioro de la capa de ozono, las implicaciones del calentamiento global y la acumulación de desechos tóxicos en el ambiente, la deforestación, la pérdida de la biodiversidad, etc.

La consideración ambiental podría moderar en gran medida el impacto en el medio ambiente por los estilos de vida de consumo excesivo. La relación directa entre estos factores se interpreta de forma que el impacto en el ambiente es proporcional a la población multiplicada por el consumo de su estilo de vida, e inversamente proporcional a su grado de consideración ambiental.

Expresado de otro modo, para alcanzar la sostenibilidad habría que ocuparse de tres aspectos: estabilizar la población, disminuir el consumo y aumentar la conciencia ambiental.

Efectos ambientales y sociales del crecimiento de la población y la abundancia

El crecimiento de la población y la abundancia están relacionados con las implicaciones ambientales y sociales a nivel mundial.

El crecimiento demográfico en los países en desarrollo

Anterior a la Revolución Industrial la población subsistía de la agricultura, la caza y los bosques, suficiente para el consumo y primeras necesidades familiares. El sistema era en sí sostenible. Las generaciones siguientes repetían el mismo patrón de vida y se mantuvieron durante años en diferentes localizaciones del planeta. De hecho, hoy en día, aún podríamos encontrar este modo tradicional de vida.

Después de la II Guerra Mundial, los países desarrollados tuvieron acceso a medicamentos que redujeron la tasa de mortalidad, acelerando el crecimiento demográfico. Sin embargo, para los que la subsistencia se basaba en la agricultura, se vieron obligados a cambiar sus hábitos de una forma no siempre socialmente aceptable. Estos cambios fueron básicamente los que siguen:

  • Dividir las fincas o intensificar el cultivo: Cada familia posee una pequeña cantidad de tierra cultivable por lo que no satisface siquiera las necesidades básicas, mucho menos para poder comerciar con el producto obtenido. A este problema se le suma la deforestación provocada por el masivo requerimiento de madera como combustible. Los bosques desaparecen y no se regeneran por lo que el suelo se ve afectado por la erosión que disminuye la calidad de la tierra y por tanto su productividad.
  • Habilitación de tierras para el cultivo: Las áreas de tierra son limitadas, se integra los ecosistemas naturales a la producción agrícola por lo que las presiones sobre la fauna silvestre aumenta provocando una importante pérdida de biodiversidad. Las ‘nuevas tierras’ son cerros empinados que sufren una gran erosión al ser arados o zonas de baja pluviosidad que se vuelven desiertos por el cultivo. (Fig. 1.4)




Fig. 1.4 División de fincas, intensificación y habilitación de nuevas tierras para el cultivo. Fuente: http://www.lidilopez.blogspot.es/


  • Migración a las ciudades: Millones de personas se trasladan a ciudades en busca de empleo y de una mejora en la calidad de vida. Pero el número de opciones laborales y la calidad no permiten siquiera una vivienda digna por lo que la gente se ve obligada a vivir en unas condiciones inaceptables, sin agua ni saneamiento público en la mayoría de los casos por lo que surgen brotes de enfermedades ligadas a este ambiente insalubre.
  • Actividades ilícitas: La escasez de empleo y la baja remuneración provoca el aumento de la delincuencia y la corrupción (tráfico de drogas, cacería furtiva, etc.).
  • Emigración e inmigración: Debido a motivos socio-políticos en los países de origen, muchos habitantes optan por la emigración como solución. Gran parte de ellos han favorecido el desarrollo industrial y por tanto al progreso y crecimiento económico de los países de acogida. Se denominan refugiados ambientales, aunque algunos no acepten del todo estos movimientos poblacionales.
  • Mujeres y niños empobrecidos: La pobreza incide más en mujeres y niños. El hombre tiene más libertad de movimientos, tanto a la hora de escoger un trabajo como de no asumir responsabilidades sociales y familiares. El bajo poder adquisitivo conduce a las nuevas generaciones a un grado de analfabetismo que no hace más que agravar el problema, convirtiéndose en un bucle nocivo del que es, prácticamente, imposible salir.
Así concluimos con que crecimiento demográfico, pobreza y degradación del medio no se pueden combatir de forma independiente, sino que están íntimamente relacionadas. (Fig 1.5)


Fig 1.5. Relación entre crecimiento demográfico, pobreza y degradación del medio. Fuente: http://administraciondedesastress.blogspot.com/

Efectos del aumento en la riqueza

Al aumentar la prosperidad aumenta la calidad de vida en forma de mejoras sociales, lo que implica una mejora notable en los sistemas de distribución y tratamiento de aguas, así como, de recogida y tratamiento de residuos. A mayor riqueza, menor contaminación y, por tanto, la mejora del medio ambiente.

Como efectos negativos podemos destacar la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural) que es una de las principales causas de las emisiones de CO2 en el mundo. Otro factor contaminante es la emisión de clorofluorocarbonoes (CFCs), culpables del gran deterioro que sufre la capa de ozono. Los agentes químicos emitidos sin control a la atmósfera son los causantes de la lluvia ácida, deposición de compuestos peligrosos y desechos nucleares.

Los bosques tropicales son talados indiscriminadamente para satisfacer la demanda de tierras de cultivo de países ricos. Del mismo modo, la pesca o ganadería también sufre la sobreexplotación por lo que la biodiversidad se ve mermada considerablemente y los dudosos métodos de la cría de ganado no hacen más que empeorar la calidad alimentaria, ya que se necesita una cría rápida y abundante para cubrir las necesidades de la población.

Para los países ricos, hablando en términos económicos, les resulta más barato deshacerse de los deshechos transportando éstos a países en vías de desarrollo que mejorar sus propias instalaciones para poder convertir el residuo en subproducto.

Se debería, por tanto, tener la capacidad de reconocer que la prosperidad debe redirigirse hacia propósitos constructivos y no sólo mirar el beneficio propio en detrimento del ajeno.

Dinámica del crecimiento demográfico

Este apartado trata el efecto del número de nacimientos en la longevidad de toda la población, es decir, del tiempo de vida de los individuos.

Perfiles demográficos

Llamamos perfil demográfico a la representación gráfica de barras que muestra la cantidad de individuos en cada grupo de edad de poblaciones dadas. Los perfiles muestran la composición o estructura por edad de la población en una fecha concreta.

En los países desarrollados, la proporción de los que fallecen antes de los 60 años es relativamente baja. En fechas concretas a lo largo de la historia y por diversos motivos existe un descenso o aumento de la natalidad según el período social por el que transcurren. Como ejemplo se puede citar la disminución de nacimientos durante la Gran Depresión y el aumento de natalidad tras la II Guerra Mundial (baby boom).

Los perfiles demográficos ofrecen a los gobiernos e industrias los medios para planificar de forma realista la demanda en el futuro de los bienes y servicios. La demanda viene marcada en buena parte por la edad de la persona, siendo diferente en cada caso.

Por último, las tasas de fertilidad, que no sean de reemplazo, van a afectar a la economía y al ambiente durante toda la vida de los individuos nacidos en ese momento concreto.

Proyecciones de población

Los perfiles demográficos estiman el crecimiento general que tendrá la población.
  • La técnica de los pronósticos: Estima el crecimiento o la disminución de las poblaciones en el futuro calculando los nacimientos y las defunciones. Restar las muertes de los nacimientos nos proporciona el cambio absoluto en el tamaño de la población. Para el cálculo de los nacimientos se multiplica el número de mujeres que llegan a cada edad por el porcentaje de las que alumbran en esos años. El cálculo de las muertes es el porcentaje de personas que fallecen en cada edad. (Fig. 1.6)

Fig. 1.6. “Proyección de la Población de España a Corto Plazo, 2008-2018” Fuente: http://www.ine.es/

La proyección de que la población mundial se nivelará alrededor de los 12.000 millones se basa en la suposición de que las tasas de fertilidad mantendrán la tendencia a la disminución gradual.

  • Proyecciones de población simplificadas: Es posible lograr una imagen razonable del futuro de la población con un método más simplificado en el que los perfiles demográficos se presentan en forma ‘condensada’ al reunir a los individuos en grupos de cinco años. En esta gráfica, cada barra asciende un espacio cada cinco años.
  • Proyecciones de población de un país más desarrollado: En los países desarrollados la población se mantendrá más o menos constante porque el número de muertes serán casi el mismo que el de los nacimientos aunque la proporción de ancianos aumentará con lo que podemos hablar de envejecimiento de la población. En el caso no desear una disminución de población, una buena estrategia sería estimular y ofrecer incentivos a las parejas del país para que tuviesen más hijos, además de permitir que los inmigrantes tuviesen más permisividad a la hora de su movilización. La tasa de fertilidad y la disminución de la población son características de casi todos los países desarrollados. 
  • Proyecciones de población para un país menos desarrollado: En estos países la tasa de fertilidad es aún muy alta aunque se nota un leve descenso con respecto de décadas anteriores. Sin embargo, la tasa de mortalidad infantil aún es muy elevada por lo que no compensa el índice de fertilidad. Además, el crecimiento demográfico posee un tiempo generacional más corto, es decir, las mujeres tienen hijos a edades muy tempranas, mientras que en los países desarrollados, la edad a la que se tiene el primer hijo, es cada vez mayor. En este sentido, el que el aumento de la población sea mayor no implica que el país tenga mayor posibilidad de desarrollo.

Momento de la población

El fenómeno ‘momento de la población’ en países con un perfil demográfico con forma de pirámide sucede porque la proporción de los grupos de mayor edad es muy pequeña, sin embargo, la parte inferior de la pirámide es cuantitativamente mucho mayor. Esto se debe a que el índice de nacimientos es alto y, a su vez, las mujeres son mucho más jóvenes a la hora de tener hijos. Este desequilibrio continuará hasta que los niños alcancen los límites de longevidad, que en el caso de los países en vías de desarrollo se sitúan entre los 50 y 60 años. Para alcanzar el equilibro del a población las tasas de fertilidad deberían reducirse antes de llegar a un punto crítico.

El cambio en las tasas de fertilidad y la transición demográfica

En los países desarrollados el control de natalidad se basa en la libre elección y quizás los métodos para la anticoncepción puedan ser trasladados a países donde existe la necesidad de controlar el índice de fertilidad.

Los índices de natalidad están compensados por la gran mortalidad infantil en los países donde la estabilidad demográfica es primitiva tanto en cuanto las muertes de neonatos por falta de provisiones médicas, problema que no existe en los países más ricos.

El cambio gradual de la condición primitiva a la moderna que está relacionada con el nivel de desarrollo se denomina transición demográfica. En este concepto se hayan dos expresiones nuevas: la tasa absoluta de natalidad (TAN) y la tasa absoluta de mortalidad (TAM), se definen como el número de alumbramientos o decesos al año por cada mil habitantes. El término ‘absoluta’ indica que no presta atención a qué parte de la población se refiere (ancianos o jóvenes, de mujeres u hombres). La población estable se alcanza cuando TAN = TAM.

El tiempo de duplicación, son los años que tardará en doblar una población que crece a un porcentaje anual constante.

La transición demográfica tiene cuatro fases: (Fig.1.7)

  • Fase I: Estabilidad primitiva, TAM elevada compensa TAN alta.
  • Fase II: Disminución en la TAM originada por una reducción en la mortalidad infantil.
  • Fase III: Declina la TAN a causa de un índice de fertilidad menor.
  • Fase IV: Se alcanza la estabilidad moderna con una TAM y una TAN constante y baja.


Fig. 1.7. Modelo de transición demográfica. Fuente: http://yoliloprofe.wordpress.com/

Los países desarrollados han culminado la transición demográfica mientras que en los países en desarrollo se encuentran aún en la fase III. Las tasas de mortalidad (infantil) han disminuido en forma notable, y la fertilidad y las tasas de natalidad decrecen aunque todavía están por encima del nivel de reemplazo. Esto sigue provocando un crecimiento demográfico acelerado.

En algunos casos el rápido crecimiento demográfico socava el progreso económico ya que la producción no puede soportar la demanda. De la misma forma, la presión sobre la biosfera y la pérdida de la biodiversidad son, en buena medida, consecuencia del estilo de vida consumista del ser humano en los países desarrollados.

La transición demográfica sólo muestra una correlación entre el desarrollo y el cambio en las TAN y las TAM, pero no implica que el desarrollo incida en sus valores. De hecho, en los últimos años, se ha comprobado que el PIB (producto interior bruto) no está ligado al índice de fertilidad.

Bibliografía.-

2 de noviembre de 2011

Los recursos naturales renovables | La pesca

Introducción

En las últimas décadas se ha producido un aumento de la preocupación social por la conservación de los recursos naturales, en gran parte debido a la mayor percepción de la escasez relativa de ciertos elementos y a la progresiva degradación de la naturaleza y el medio ambiente. Estas circunstancias despertaron la inquietud de los economistas hacia este campo de estudio y, en pocos años, los conceptos, formalizaciones y herramientas analíticas utilizadas experimentaron un gran nivel de evolución.

Dentro de este contexto general, el análisis económico aplicado a la pesca ha evolucionado de forma vertiginosa pues, hasta mediados de este siglo, la economía apenas había considerado esta actividad como objeto relevante de estudio. En el siglo XIX la preocupación por la escasez de los recursos naturales se localizaba en los agotables o no renovables. De hecho, en aquella época existía la creencia bastante generalizada de que, dada la inmensidad de este tipo de recursos renovables, la acción de la actividad pesquera apenas causaba efectos relevantes sobre la abundancia y cuantía de los mismos.

La sobrepesca, un problema creciente

En las primeras décadas del siglo XX el dominio de los biólogos en el estudio de los recursos renovables era claro. Quizá, la supuesta abundancia de los recursos pesqueros seguía siendo el motivo fundamental de la ausencia de estudios económicos sobre el tema.

Los problemas no residían solamente en el conocimiento de las características biológicas y de comportamiento de las poblaciones naturales de peces, además era preciso estimar en qué medida el mayor o menor volumen de producción pesquera variaría la oferta natural del recurso en el futuro y, a través de los medios disponibles, cómo se podría gestionar la explotación para poder obtener un rendimiento sostenido a lo largo del tiempo.

Dadas las características de estos recursos, el análisis sobre la explotación de los mismos demandaba una formulación esencialmente dinámica. Por tanto, la reproducción y el crecimiento de las especies no se realiza de forma instantánea por lo que desde el punto de vista biológico se pueden tardar años en alcanzar nuevos estados de equilibrio a partir de situaciones de sobrepesca.

Con la generalización de las Zonas Económicas Exclusivas de 200 millas, y con el fin de evitar la sobrepesca, también se aplicaron regulaciones localizadas cada vez más intensas y precisas (licencias, cuotas, vedas, etc.) que varían según áreas, especies y países (en Europa, la Comunidad actúa con carácter supranacional). Como resultado global de todo ello, en pocos años se generó un nuevo orden pesquero mundial sustancialmente distinto. En este contexto, se ha establecido en la práctica un estado de competencia en el acceso a los recursos y su explotación, tanto a nivel internacional (en el marco de acuerdos públicos o privados) como local (competencia entre flotas en una misma área). La búsqueda de las mejores soluciones económicas y de gestión de los recursos, compatibles con un rendimiento sostenido, se ha convertido en un interesante problema económico.

Hoy día, cerca del 80% de las capturas se producen en sólo el 10% de las áreas oceánicas, incluidas las principales áreas, tales como las plataformas continentales y los estuarios. Según el informe, en este siglo se prevé que muchas de estas áreas sean muy vulnerables a la acidificación de los océanos.

El cambio climático afecta directamente al recurso pesquero

En el último informe extraído del Programa de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente (PNUMA) durante la XVI Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Cancún (México) indica que el aumento de las emisiones de CO2 empeorará la situación de los mares y océanos y el impacto sobre la seguridad alimentaria podría ser más complejo de lo que se pensaba.

Además, en el estudio “Consecuencias medioambientales de la acidificación de los océanos” recoge varias investigaciones científicas sobre esta notoria bajada de pH. El proceso está desencadenado por el aumento de las concentraciones de CO2 disuelto, y que está cambiando la química del mar del medio marino.

Este cambio en los océanos es otra señal de alerta que se ha levantado y que conlleva advertencias sobre la salud del planeta por el crecimiento incontrolado de las emisiones de gases de efecto invernadero. Es una pieza nueva y emergente en el rompecabezas científico, pero que está provocando una creciente preocupación.

Dicho problema provocaría cambios en el límite de supervivencia de algunas especies, por ejemplo los cangrejos dependerían de un reducido rango de temperaturas donde poder prosperar, por tanto, podría perjudicar la captura de éstos así como de mejillones y otros mariscos, especies que dependen de los arrecifes de coral y, a su vez, de otras especies, como por ejemplo el salmón, que se alimenta de microorganismos con concha que están en el nivel más bajo de la cadena alimentaria, tenemos que pensar, del mismo modo, en el riesgo que esto entrañaría para la seguridad alimentaria del propio ser humano.

Cerca del 25% de las emisiones de CO2 en el mundo es absorbido por los mares y océanos, el pH de los océanos ha disminuido en un 30% y ha afectado a su química a una velocidad que no se veía en 65 millones de años, desde la extinción de los dinosaurios. Según las tasas actuales de emisiones de CO2, a finales del siglo XXI, el pH de los océanos se reducirá en 0,3 unidades más, lo que representa un aumento de la acidez total del 150%.

La gran mayoría del oxígeno del planeta no es generado por los bosques sino por el coral. De hecho, en los arrecifes coralinos se produce el 80% del oxígeno indispensable para nuestra vida. Sin embargo, el coral es muy sensible a los cambios de temperatura. Un aumento de 2° C en la temperatura del agua, debido al calentamiento global por efecto invernadero, ocasionaría la muerte del 35 % del coral de nuestro planeta.
El informe prevé que la futura acidificación del océano afecte el crecimiento del coral tanto en fases adultas como juveniles, el crecimiento de algas rojas coralinas, la integridad estructural de los arrecifes, por tanto, en las próximas décadas, corales y mariscos podrían encontrar cada vez más dificultades para formar sus esqueletos y así la supervivencia se vería directamente afectada.

Soluciones para que la pesca sea más sostenible  

La integridad del suelo marino se encuentra en un nivel que garantiza que la estructura y las funciones de los ecosistemas están resguardadas y que los ecosistemas bénticos, en particular, no sufren efectos adversos.
El objetivo es que las presiones humanas en el lecho marino no impidan que los componentes del ecosistema conserven su diversidad natural, su productividad y sus procesos ecológicos dinámicos, habida cuenta de la resistencia del ecosistema. El alcance de la evaluación de este descriptor podrá plantear dificultades particulares debido a la diversidad de características que presentan algunos ecosistemas bentónicos (conjunto de organismos que viven en los fondos acuáticos) y ciertas presiones humanas. Será preciso que las tareas de evaluación y seguimiento se efectúen tras un análisis inicial de las presiones humanas y de los impactos y amenazas que pesen sobre los rasgos de la biodiversidad, y después de haber integrado los resultados de la evaluación de una escala pequeña a otra más amplia, cubriendo así, según proceda, una subdivisión, una subregión o una región.

La política principal que debería estudiar la UE sería la regionalización y la co-gestión. Distintos estudios demuestran que muchas pesquerías de todo el mundo cogestionadas por comunidades están bien administradas bajo estructuras limitadas de gobierno central, siempre y cuando las comunidades de pescadores se impliquen de forma proactiva. La co-gestión basada en comunidades es la única solución realista para la mayoría de las pesquerías del mundo, y es una manera eficaz de conservar los recursos acuáticos y los medios de subsistencia de las comunidades que de ellos dependen.

El análisis estadístico muestra que la co-gestión suele fallar si no cuenta con elementos clave:

  • Presencia de líderes destacados en la comunidad y cohesión social
  • Incentivos claros que aseguren a los pescadores -por ejemplo- la cantidad que puedan capturar o el área en la que puedan pescar.
  • Areas protegidas, especialmente cuando se combinan con una cosecha regulada dentro o fuera del área y cuando el área protegida está propuesta y controlada por las comunidades locales.

De este modo, los recursos adicionales deben destinarse a los esfuerzos para identificar a los líderes de la comunidad y construir capital social, y no solo a imponer tácticas de administración que excluyan a los usuarios.

Está demostrado que cuando se implica a los pescadores en una co-gestión regional, aumenta la confianza en el proceso de la toma de decisiones y se contribuye a cumplir la normativa. Asimismo, se contribuye a dar legitimidad al asesoramiento científico.

El punto clave para que la pesca sigua siendo un recurso renovable está directamente relacionado con la sostenibilidad medioambiental como prioridad máxima, por encima de cualquier otra meta social o económica. Dar prioridad a la biología e implementar el asesoramiento científico es fundamental para una pesca sostenible y que existe una clara conexión entre ecosistema y sociedad.

Por ejemplo, los subsidios contribuyen a una sobreexplotación y un empobrecimiento de los recursos, como consecuencia, existe el temor de que la pesca ilegal se vea incrementada. En este sentido, algunos estudios apuntan que la UE ha podido caer en un bucle de retroalimentación negativo. Sin embargo, Noruega, Canadá y los EE.UU. han sabido generar bucles de retroalimentación positivos, en los que las cuotas sostenibles están ayudando a regenerar las poblaciones y, así, se desincentivan las prácticas ilegales.

Bibliografía.-
  • Los criterios y las normas metodológicas aplicables al buen estado medioambiental de las aguas marinas (L 232/14). Diario Oficial de la Unión Europea (2010/477/UE) http://eur-lex.europa.eu
  • Pesca y economía: Una visión general. D. Juan Carlos Surís Regueira | Manuel M. Varela Lafuente. Departamento de Economía Aplicada. Universidad de Vigo.